La Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH) participó este martes en una movilización nacional que consistió en una marcha por el centro de Santiago, ante la falta de respuesta gubernamental a sus demandas de reforma educacional.
La movilización contó con el permiso respectivo de la Intendencia Metropolitana para desfilar a lo largo de una céntrica ruta capitalina hasta la Plaza Los Héroes, en la Alameda Libertador Bernardo O’Higgins, donde se realizó un acto de masas.
Según la CONFECH, ha habido una “nula voluntad” de las autoridades para abordar los temas como el progresivo autofinanciamiento de las instituciones y el endeudamiento de los estudiantes, “sometidos a aranceles inalcanzables y de alto interés, problemas que han quedado en evidencia tras el terremoto”.
A la movilización se plegaron todas las federaciones de estudiantes, más otros sectores disconformes con la política que ha llevado el Ministerio de Educación.
Por su parte, empleados de esa cartera, que iniciaron este martes un paro por 48 horas, anunciaron que marcharán hacia el palacio de La Moneda, en protesta por el despido de unos 400 trabajadores de ese ministerio.
Prensa Latina/ LibreRed.Net
Masiva pero dividida convocatoria en marcha de la Confech
Alrededor de cuatro mil estudiantes entre universitarios y secundarios participaron de la marcha de hoy convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que agrupa a los estudiantes de las universidades tradicionales. La movilización estuvo marcada por las divisiones entre distintos sectores de estudiantes.
El paro nacional convocado por la Confech el día de hoy buscaba, según expresa la página web de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), la “eliminación del endeudamiento; el fortalecimiento de la regulación del Estado en la educación superior, el aumento del financiamiento estatal directo hacia las instituciones y fin del autofinanciamiento; la eliminación del lucro; una acreditación que asegure calidad y excelencia académica; un cambio de las formas de acceso y el aseguramiento del derecho a la organización y participación estudiantil”.
A lo largo del recorrido, que desde Bustamante llevó a los manifestantes por Curicó hasta San Ignacio y la Plaza Los Héroes, los lienzos de los estudiantes de la Universidad de Chile, Utem, Universidad de Santiago de Chile (Usach), y de Valparaíso y Federico Santa María campus Santiago daban cuenta de la crisis que afecta a la educación superior en general. Pero a pesar de que el diagnóstico de la crisis era transversal, a la hora de las propuestas las diferencias se hacían patentes.
Cuando la marcha recién había empezado a avanzar por Bustamante las diferencias entre los estudiantes afloraron. Un nutrido grupo de secundarios tomó la cabecera de la columna antes de llegar a la esquina de Bilbao coreando consignas y cuestionando a la Confech, siendo seguidos por los estudiantes de la Universidad Tecnológica Metropolitana (Utem). Los abucheos en contra de Julio Sarmiento, presidente de la Fech, fueron cosa normal.
Ya en la Plaza Los Héroes fueron subiendo diferentes dirigentes estudiantiles y de trabajadores fiscales al escenario dispuesto para el acto final. Julio Sarmiento fue el primero en hablar, pero fue tapado por los lienzos de estudiantes de al Utem, quienes intentaron de esa manera dar cuenta de su oposición a las políticas impulsadas por la Confech.
Raúl de la Puente, presidente de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales, fue el siguiente en dirigirse a los congregados, exhortando a la unidad de los trabajadores y los estudiantes en el marco de la huelga iniciada por los funcionarios del Ministerio de Educación, en defensa del trabajo y de la educación pública de calidad.
A continuación habló Camilo Ruiz, secretario ejecutivo de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Valparaíso campus Santiago, quien afirmó que la Confech “no ha sabido responder a los intereses de los estudiantes del país” y aseguró que era indispensable “radicalizar el movimiento y pararle la mano al gobierno privatizador”. Antes de terminar, un estudiante secundario dijo que no tolerarían volver a ser carne de cañón y que “el Amunátegui, el Confederación Suiza y otros liceos siguen levantando organización en la calle y no negociando”.
Finalmente Sarmiento volvió a dirigirse a los reunidos destacando que todos los estudiantes tenían espacio para expresarse en la movilización, y que “la marcha ha sido un éxito, todos han presentado sus propuestas y se ha hecho el llamado a radicalizar las movilizaciones”, llamando a que las universidades levanten propuestas para el movimiento, desconvocando a continuación el acto. Sólo al finalizar hubo algunos enfrentamientos entre grupos de estudiantes y Carabineros.
Por Felipe Ramírez Sánchez
Fotografías: Francisco Hassmann
El Ciudadano

