La derecha colombiana no descarta otro ataque armado a países vecinos
Los candidatos a la presidencia de Colombia, en un debate televisado, divergieron en sus opiniones sobre una eventual condición extraterritorial del conflicto armado que vive esa nación suramericana.
Si bien dos de ellos dejaron abierta la posibilidad de que se repitiera una acción militar idéntica a la desarrollada por fuerzas colombianas en marzo de 2008 sobre territorio ecuatoriano.
Fuerzas militares colombianas bombardearon y luego incursionaron en territorio ecuatoriano, en una acción perpetrada contra un campamento clandestino de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), operativo en el que murió el miembro del secretariado de ese grupo insurgente, Raúl Reyes.
La aspirante por el Partido Conservador, Noemí Sanin, indicó que “si se presentaran las circunstancias que Colombia vivía en ese momento, si, lo haría de nuevo”.
Por su parte, el candidato oficialista, Juan Manuel Santos, ex ministro de la Defensa (2006-2009) y quien ordenó el ataque contra territorio ecuatoriano, declaró que no sería prudente anticipar su acción frente a un campamento de la FARC en otro país, pero aseguró sentirse orgulloso de la operación militar en la que, además de asesinar a Raúl Reyes y otras 20 personas, se violó la soberanía territorial ecuatoriana.
Al ser consultado sobre si ordenaría bombardear un eventual campamento de las FARC sobre territorio venezolano, el candidato del gobernante Partido de la U, señaló que sería irresponsable responder afirmativa o negativamente, dado el tenso clima diplomático entre ambas naciones actualmente.
“Frente a la pregunta si lo haría otra vez y si lo haría en Venezuela, me parecería una irresponsabilidad de parte mía, porque es una situación hipotética responder si o no, porque creo que debemos guardar una prudencia por la situación que estamos viviendo con Venezuela”, dijo Santos.
Entretanto, los otros aspirantes a la Presidencia colombiana se opusieron a tal operación del actual Gobierno de su país, la cual causó una inmediata crisis diplomática en Suramérica que, gracias a otros elementos en contra de la seguridad regional por parte de Colombia, aún no se ha superado.
Antanas Mockus, ex alcalde de Bogotá y candidato del Partido Verde, segundo en las intenciones de voto tras Santos según los últimos sondeos, consideró que ese ataque fue “inaceptable”.
“El resultado no justifica los medios. Desapruebo esa operación porque la Constitución obliga a cumplir los tratados internacionales”, enfatizó Mockus.
Sobre el tema, el postulado por el Polo Democrático Alternativo (PDA), Gustavo Petro, indicó que “en su momento dije que ese operativo había roto el derecho internacional”.
“Hay que usar la Corte Penal Internacional como instrumento para aislar a la guerrilla de las FARC y que sea esta las juzgue”, añadió Petro.
A su vez, el candidato del partido Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, temiendo que tal situación desencadenaría un conflicto en el que Colombia saldría mal parada por su inferioridad militar, señaló que celebró el operativo de marzo de 2008 , pero resaltó que “si esa situación se presenta en territorio venezolano, diría que no”.
Este es el primer debate en el que participan los cinco aspirantes presidenciales, quienes se medirán en los comicios que se celebrarán en Colombia el próximo 30 de mayo, en los que se elegirá al sucesor del actual presidente, Álvaro Uribe.
Actualmente Colombia y Ecuador se encuentran realizando esfuerzos conjuntos para normalizar sus relaciones diplomáticas, después que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, rompiera tales vínculos como respuesta a la violación de la soberanía de su país por parte de fuerzas colombianas.
Además, desde ese hecho, Venezuela acusó a Colombia de exteriorizar su conflicto armado y tomó distancia de esa nación.
Posteriormente, Venezuela congeló sus relaciones diplomáticas con Colombia ante la firma de un tratado militar entre esa nación y Estados Unidos, que permite la instalación de siete bases estadounidenses en territorio colombiano.
Ese pacto es catalogado por el Gobierno venezolano como una amenaza contra su seguridad y también como una maniobra desestabilizadora contra el proceso de integración regional.
Telesur/LibreRed.Net