La ola gigante de China, fiel a su cita anual

Este fin de semana la ciudad china de Hangzhou, en la provincia de Zhejiang, volvió a reunir a miles de curiosos y cámaras de televisión para vivir su famoso Bore Day (Día del Bore). El bore es un fenómeno natural que se da en aproximadamente una veintena de ríos del mundo, teniendo cada lugar su propia denominación: en Brasil utilizan el guaraní pororoca, por ejemplo, y Venezuela aportó macareo, que además es el nombre correcto en castellano (bore es en inglés). Consiste en la formación de una serie de olas gigantes, producidas por el
choque entre el caudal que vierte el río en la desembocadura y la marea del mar, que remontan la corriente fluvial hasta que empiezan a perder fuerza algunos kilómetros adentro. Alcanzan alturas medias de 2 a 4 metros y grandes velocidades, hasta 50 kilómetros por hora.
El origen hay que buscarlo en la incidencia de las fases de la Luna en los ciclos de las mareas, así como las acusadas diferencias entre pleamar y bajamar que se dan en esas zonas.
En el caso del río Quiantang ocurre cada 24 de septiembre -no el 18 de agosto como se suele decir, pues ésta es la fecha según el calendario chino- y se conoce desde hace miles de años. Habitualmente no suele ser el bore más grande, puesto que el honor corresponde al Amazonas, pero sí tiene el récord ocasional: 9 metros alcanzó la ola años atrás, matando a 8 de los espectadores que suelen congregarse en las riberas.
Sin embargo eso no parece arredrar a los surfistas que últimamente han decidido aprovechar una ocasión única de cabalgar una ola que se mantiene activa durante mucho más tiempo y distancia que las marinas.
Fotos: La Gran Época y fwpchina.com
Tomado de La Brújula Verde