Los deslizamientos de tierra siguen activos este martes en seis barrios pobres de la ciudad de La Paz, que el fin de semana sufrieron un alud que destruyó unas 400 casas y dejó unas 5.000 personas damnificadas, tras intensos aguaceros, informó una fuente oficial.
"Sigue activo el problema, sigue el movimiento de tierras y no ha dejado de moverse", dijo este martes a la AFP el director de Gestión de Riesgos de la Alcaldía boliviana de La Paz, Vladimir Toro.
"En todo este proceso siguen cayéndose casas", afirmó el funcionario, aunque aclaró "que estamos cuantificando para establecer un dato final".
"Estimamos que el movimiento de tierras estará activo dos o tres días más", dijo el director de Gestión de Riesgos, en referencia a los derrumbes provocados por lluvias que afectaron unas 100 hectáreas, aunque no dejaron víctimas fatales por la labor de evacuación previa.
El alud que se produjo el domingo en la madrugada, considerado por la Alcaldía como uno de los más graves de La Paz, afectó a ocho zonas pobres de una ladera al este de la sede de gobierno, destruyendo casas de adobe y ladrillo cocido.
Las tormentas, causadas por el fenómeno climático La Niña, activaron una falla geológica en las zonas afectadas, que había sido detectada en la década del 30 del siglo pasado.
Las torrenciales lluvias se han registrado en seis de los nueve departamentos de Bolivia y han dejado unos 20 muertos y más de 11.000 familias damnificadas.
Cinco mil evacuados por alud en Bolivia
“Lo he perdido todo, estoy en la calle, con mis cuatro hijos, mi mamá enferma y una sobrinita huérfana”, relata llorando Asunta Escalera, en Santa Rosa, una de las zonas más afectadas por un alud que destruyó 400 predios y obligó a la evacuación de unos 5,000 habitantes.
Ella vivía como inquilina en la barriada pobre de Santa Rosa, uno de los ochos barrios afectados por un derrumbe el domingo en la madrugada, en la ladera este de la sede de Gobierno de Bolivia.
“Estamos aquí con nuestra ropa nomás”, señala la mujer a la AFP, en medio de inconsolable llanto, desesperada, sin saber qué hacer ni a dónde ir. “Estamos durmiendo -a la intemperie- y no tenemos con qué taparnos”, dice la mujer de unos 45 años y desempleada.
Santa Rosa, Valle de las Flores, Kupini II, Cervecería y Callapa son las áreas más afectadas por el alud, que hasta la fecha no ha dejado víctimas. Unas 5,000 personas lograron abandonar o fueron evacuadas antes del desastre, según un reciente balance de la alcaldía.
Las autoridades no han proporcionado un censo sobre el total de habitantes en la ladera, y de momento tampoco reportan desaparecidos o heridos.
El siniestro se produjo a causa de las lluvias que activaron una falla geológica en la zona.
“Este deslizamiento se produjo antes de 19.30. Se desactivó, quedó totalmente inactivo y súbitamente se activó entre este viernes y sábado último y esto fue lo que provocó el megadeslizamiento”, aseguró la alcaldía en un comunicado refiriéndose a la falla del terreno.
Lo que antes eran barrios con calles empedradas, avenidas asfaltadas, luz eléctrica ahora son un montón de barro, tierra y piedras, con restos de casas que sobresalen, en unas zonas que parecieran haber sido azotadas por un gran terremoto.
La Defensa Civil, del Ejército y de la Alcaldía no ha llegado por igual a todos los barrios afectados. Unos han recibido ayuda, como Kupini II o Callapa, pero otros como en Valle de las Flores y Santa Rosa tiene una escasísima presencia de la policía de Bomberos, con unos 25 efectivos. -----------------------------------------------------