La resistencia de los "hombres avispa" va a tomar el área de la represa Belo Monte
INDÍGENAS SE COMIENZAN A ESTABLECER EN ZONA DESTINADA A REPRESA BELO MONTE, MIENTAS QUE DESDE COCHABAMBA SE INTERNACIONALIZA LA PROTESTA
BOTES LLENOS DE INDÍGENAS KAYAPÓ COMENZARON A LLEGAR A ISLA PIMENTAL EN EL RÍO XINGÚ PARA ESTABLECER UNA VILLA PERMANENTE Y UN CENTRO DE OPERACIONES CONTRA REPRESA BELO MONTE
mujeres avispa con sus críos (etnia kayapó)
Los Kayapó, son una etnia indígena guerrera que habita en las tierras planas de Mato Grosso y Pará, en Brasil, en la Amazonia sur, en la cuenca del río Xingu y sus afluentes, entre el río Curua y el río Fresco y entre este y el río Araguaia. Son más de 7,000 personas. Se hacen llamar los hombres avispas, su pintura corporal remeda las bandas de color de las avispas melíferas Darrell Addison Posey y Kristina Plenderleith han estudiado las diferentes especies de abejas meliponas que los Kayapó cultivan. En sus rituales guerreros se dejaban picar por avispas, para adquirir su poder y guerrear con veloces y sorpresivos ataques
Por otro lado, en el marco del Día Internacional del Agua, la organización Salva la Selva lanzó una campaña internacional para persuadir a las autoridades brasileñas, incluyendo al presidente Luiz Inácio “Lula” da Silva, sobre los daños irreversibles que provocará la iniciativa.
Manifestaciones masivas en movimiento hoy en nueve ciudades de Brasil
BRASILIA, Brasil, 20 de abril /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ —
El proceso de licitación para el controversial proyecto de la represa Belo Monte estuvo marcado por manifestaciones de protesta y confusión luego de que una segunda medida cautelar dictada en el día de ayer suspendiera la subasta de la represa, causando caos en el proceso de licitación minutos antes de su inicio.
A lo largo de Brasil, indígenas, movimientos ambientalistas y sociales organizaron manifestaciones de protesta en más de nueve ciudades en ocho estados. En el ámbito internacional, comenzaron a llegar llamadas a las embajadas de Brasil, que condenaban la interferencia del gobierno en el sistema judicial y los intentos de seguir adelante con el proyecto a cualquier costo.
Miles de personas, incluyendo a indígenas, el Movimiento brasilero de personas afectadas por la represa, el Movimiento de trabajadores sin tierra y ambientalistas participaron en protestas simultáneas coordinadas en Brasilia y en las capitales de Fortaleza, Florianópolis, Porto Alegre, Porto Velho, Belo Horizonte, Belem, Campina Grande y la ciudad de Altamira, que se verían parcialmente inundadas por la represa de Belo Monte.
Mientras tanto, botes llenos de indígenas, como los indios Kayapo, comenzaron a llegar al sitio propuesto para la represa, ubicado en la Isla Pimental en el río Xingú para establecer una villa permanente con el fin de bloquear la construcción de la represa.
En protesta contra el proyecto de la represa en Brasilia, Greenpeace y grupos indígenas bloquearon la entrada de ANEEL, la agencia nacional de energía eléctrica de Brasil. En Belem, 700 personas ocuparon las oficinas de Electronorte. Y cerca de la ciudad de Altamira, el Movimiento de trabajadores sin tierra y el Movimiento de personas afectadas por la represa (MAB) bloquearon la carretera TransAmazónica.
La controversia de Belo Monte capturó los titulares en todo el mundo la semana pasada, miles se sumaron a las protestas de indígenas y de la población afectada en Brasilia contra el proyecto de la represa. La controversia ha dominado los titulares en los medios de comunicación de Brasil.
“Es claro que el gobierno de Lula está presionando a los tribunales para que aprueben el proyecto Belo Monte, que va en contra de los derechos e intereses de indígenas y de la población local de Xingú y nuestras vidas están en juego. A pesar de eso, las personas afectadas por este proyecto de la represa están unidas y decididas a detener el proyecto, no nos rendiremos en esta lucha”, dijo Sheyla Yakarepi del pueblo de Juruna, quien se reunió con los jueces el día lunes para instar al Presidente del tribunal de apelaciones para la región 1, Jirair Meguerian, que confirmara la medida cautelar.
El viernes 16 de abril, un tribunal de apelaciones regional revocó la decisión del juez federal Antonio Carlos de Almeida Campelo de suspender la licencia preliminar para el proyecto de la represa y cancelar la subasta, programada para el 20 de abril. En su sentencia, de Almeida consideró que el proyecto presentaba un “riesgo de daño irreparable”. Una segunda medida cautelar para suspender la decisión, dictada el 19 de abril, también fue revocada por el tribunal de apelaciones momentos antes del horario programado para el inicio de la subasta y la empresa pública de energía eléctrica de Brasil, ANEEL, ha restablecido la subasta en el día de hoy.
Por su capacidad de generación, Belo Monte sería la tercera represa del mundo detrás de la represa de las Tres Gargantas y la represa de Itaipú. Dos consorcios compitieron por los derechos para construir la represa: Norte Energia, que se compone de la empresa estatal CHESF y ocho empresas privadas; y Belo Monte Energia, que se compone de la empresa estatal Eletrosul y de cinco empresas privadas, entre ellas la gigante minera Vale. Inversionistas mayoritarios, como Alcoa, GDF Suez, Odebrechty Camargo Correa eligieron no participar en el proceso de licitación debido a la preocupación por la falta de viabilidad económica, las demoras en el proyecto y el interés en otras mega- inversiones.
Para construir la represa Belo Monte, el consorcio ganador necesitaría excavar dos enormes canales que implicarían mover más tierra que la que se excavó para construir el Canal de Panamá a fin de desviar el agua del río a una represa artificial. Si eso se realiza, Volta Grande, hogar de los indios Paquicamba, territorio de los indios Juruna y de los indios Arara, se secaría, afectando gravemente el sustento de los indígenas y de las familias ribereñas que dependen del agua para su subsistencia. Dicho esto, cerca de 45.000 personas se verían directamente afectadas por inundaciones o por el desvío del agua del río.
Grupos internacionales continúan uniéndose a sus pares brasileños de la sociedad civil para presionar al gobierno de Brasil para suspender el proyecto Belo Monte, mientras que organizaciones y personas en todo el mundo se comunican con las embajadas locales de Brasil para protestar contra el plan del gobierno de construir la represa, a pesar de las flagrantes violaciones a los derechos de los indígenas.
“La violación de los derechos de los indígenas es un tema de preocupación a nivel nacional e internacional. Brasil no necesita la represa Belo Monte. Si invierte en energía eficiente, Brasil podría evitar la necesidad de construir hasta 14 represas Belo Monte y ahorrar millones de dólares en el proceso. La represa Belo Monte no tiene sentido”, dijo Aviva Imhof, director de la campaña de International Rivers.
Financieramente, la inversión de entre 12 y 17 mil millones de dólares en la represa Belo Monte es un proyecto riesgoso, que generaría solamente entre el 10% y el 30% de sus 11.233 Megawatts (MW) de capacidad instalada durante la temporada de sequía y un promedio anual de sólo 4.462 MW. Para que el proyecto sea viable en un contexto de gran incertidumbre financiera y presión de inversores privadas para bajar el precio máximo de la subasta, el gobierno ha debido sacar fondos de las pensiones públicas y emitir 4 mil millones de dólares de crédito del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES). Solamente para cumplir con los 11.233 MW de capacidad de generación del proyecto, se deberían construir costosas represas adicionales corriente arriba, lo cual pondría en riesgo a una vasta área de selvas tropicales y afectaría a muchos de los 24 grupos indígenas que habitan en la ribera del río Xingú.
Explorando las riquezas existentes en los 3,3 millones de hectáreas de su reserva del sur de Pará (especialmente de caoba y oro), los indios kayapó se convirtieron en los nativos más ricos de Brasil. Negociaban cerca de 15 millones de dólares al año, talando un promedio de 20 árboles de caoba por día y extrayendo 6000 litros anuales de aceite de castaña de Brasil. Quién comenzó la expansión capitalista de los Kayapó fue el controvertido cacique Tutu Pompo (muerto en 1994). Para ello destituyó al legendario Raoni y enfrentó la oposición de otro líder kayapó, Paulinho Paiakan.
CUMBRE CLIMÁTICA INDÍGENA: NO A REPRESA DE BELO MONTE EN LA AMAZONÍA
En la “Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra”, organizaciones de base de todo el mundo asistieron para debatir las consecuencias del sistema capitalista sobre el cambio climático y la lucha librada por las organizaciones sociales y populares. Uno de los temas discutidos por la Vía Campesina Internacional, reunida allí, fue la construcción de la hidroeléctrica de Belo Monte. En la ocasión, 120 personas de 28 países y miembros de 57 organizaciones escribieron un manifiesto oponiéndose a la represa. De acuerdo con Gilberto Cervinski, del Movimiento de Afectados por represas de Brasil (Movimento dos Atingidos por Barragens – MAB), que estuvo en Cochabamba, el manifiesto es un avance en la internacionalización de la lucha contra Belo Monte
Para más información:
Página de la campaña Belo Monte de International Rivers,
(http://www.internationalrivers.org/en/node/5236)
Página de la campaña Belo Monte de Amazon Watch,
(http://www.amazonwatch.org/amazon/BR/bmd/)
FUENTE Amazon Watch (principal), International Rivers