Mano tendida
Sild/CHM/Madrid, 2001
Hace frío, a pesar del sol que se intuye.
Antes trabajaba de informático o de técnico de laboratorio. Quizás tenía una profesión más poética y era violinista, en realidad da igual.
La crisis de los 50 le llegó con efectos retardados cuando se quedó sin trabajo.
Ahora tiene 54 y está sólo en la calle pidiendo.
Camina incómodo porque los zapatos que lleva son dos números más grandes del suyo.
Algunos le miran sin saber si sienten pena o miedo. Estamos en crisis.
Tomado de ConsumeHastaMorir