MIENTRAS EN TEGUCIGALPA SE MATA, EL MUNDO CALLA
Thursday, 24 de December de 2009 - Tribuna Popular
En un plan macabro y sistemático, los fascistas de honduras asesinan al pueblo
42 asesinatos, 120 desapariciones, 4000 detenciones arbitrariasŠ
MIENTRAS EN TEGUCIGALPA SE MATA, EL MUNDO CALLA
Por Cathy Ceibe, enviada especial en Honduras de L'Humanité*
En Honduras, los Derechos Humanos son brutalmente vulnerados desde el golpe del 28 de junio que derribó al presidente Manuel Zelaya. Una represión planificada, desde los órganos del Estado, dirigida a los resistentes al golpe de Estado.
El 14 de diciembre, Walter Trochez fue abatido por dos disparos en el pecho. Diez días antes, este militante hondureño de los Derechos Humanos y de los Homosexuales, comprometido en la Resistencia contra el golpe de Estado del 28 de junio que derribó al presidente Manuel Zelaya, había escapado por poco de un intento de asesinato.
El 16 de diciembre, el cuerpo decapitado de Carlos Turcio, responsable de la Resistencia, fue encontrado a 300 kilómetros al norte de Tegucigalpa. Cuatro días antes, Santos Corrales García, otro resistente corría la misma suerte.
Desde el golpe del 28 de junio, se han contabilizado al menos 42 asesinatos, 120 desapariciones y más de 4.000 detenciones arbitrarias. Los Derechos Humanos son brutalmente despreciados en un contexto de indiferencia. Lejos de la mirada de la ³Comunidad Internacional², las autoridades usurpadoras tienen las manos libres para desplegar sus planes de muerte.
Para Reina Rivera, presidente del Centro de Investigación y de Promoción de los Derechos Humanos, Honduras está ³frente a una política de Estado, la misma política de seguridad nacional de los años ochenta que consistió en ejecutar a los activistas de izquierda². En esta época, 182 personas desaparecieron a manos del ejército, de la policía y sobre todo del batallón 3-16, transformado en escuadrón de la muerte.
Tras el golpe de Estado, ³muchos actores sociales han vuelto a salir a la palestra², prosigue. Y esto molesta a los golpistas cuyo mensaje es claro: ³la Resistencia está en el punto de mira porque el régimen de facto no tolera la existencia de ningún movimiento social², concluye Reina Rivera
³Matar el movimiento de resistencia por la base²
La ex directora del Secretariado de Estado para la Cultura, Rebecca Becerra fue detenida delante de su hija por una docena de policías, antes de ser liberada. Ferviente opositora al golpe de Estado, la escritora habla de ³caza de brujas incesante². ³Vivimos bajo una dictadura que no ha acabado con las elecciones de las que no esperábamos nada², opina.
Antes de mencionar la desaparición de su hermano ³porque era secretario general de la Federación de Estudiantes Universitarios². ³La guerra de baja intensidad de la ultraderecha hondureña nunca ha cesado², explica Rebecca Becerra, aunque dice temer ³nuevas estrategias de represión². Tres dirigentes de la organización política, ³Los necios², a uno de los cuales, Gilberto Ríos, L´Humanité había entrevistado al día siguiente del golpe, se han visto obligados a huir de Honduras en 48 horas tras haber sido amenazados de muerte por los ³encapuchados² .
Se trata de ³socavar el movimiento de resistencia², de abajo a arriba, porque es menos visible que si se toca a sus principales dirigentes, opina Reina Rivera. El objetivo es matar la asamblea constituyente impulsada por la Resistencia pero también la misma posibilidad de que una izquierda pueda existir², tanto más cuanto que esta resistencia diversa y plural ha sabido captar ³un movimiento popular hasta ahora ahogado por el capitalismo y un sistema cerrado a cal y canto², apunta el sociólogo Antonio Cruz Oliva.
Una semana antes de su muerte, Walter Trochez fustigaba en una carta pública ³un golpe de Estado, augurando un retroceso brutal en la región marcada esta última década por unos gobiernos (Š) cuyo denominador común significaba un cambio de rumbo frente al neoliberalismo².
Fuente: L´Humanité
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