Uruguay: LA IMPUTABILIDAD
Voy a opinar en referencia a la recolección de firmas para un eventual referéndum, para bajar la edad de imputabilidad de menores infractores de la ley, en especial en aquellos delitos considerados graves.
Independientemente de lo efectivo o no que resultaría la medida, lo paradójico, contradictorio y curioso de todo esto, es que quien promueve la iniciativa es nada menos que el líder de “Vamos Uruguay”, Pedro Bordaberry, hijo del tristemente célebre Juan María Bordaberry.
El 10 de febrero de 2010 Juan María Bordaberry, fue condenado por la jueza letrada en lo Penal de 2º turno, Mariana Motta, a 30 años de prisión, por los delitos de atentado contra la Constitución, nueve delitos de desaparición forzada y dos homicidios especialmente agravados.
En el primero de los casos fue condenado en calidad de autor, inculpándolo del golpe de Estado de junio 1973, y en los otros dos en calidad de coautor.
Además de los 30 años de penitenciaría se lo condenó a 15 años de medidas de seguridad eliminativos e inhabilitación absoluta de seis años y de su cargo los gastos de reclusión.
Nadie pretende condenar a Pedro Bordaberry por los delitos de su padre… pero es evidente que está en un todo de acuerdo con la actuación pasada del mismo, y considera una injusticia lo que le está pasando.
El juez Penal de Feria, doctor Pablo Eguren, autorizó a que Juan María Bordaberry fuera internado en régimen de prisión domiciliaria en virtud de su mala condición sanitaria, agravada por una afección pulmonar. Por esa razón fue trasladado desde el Hospital Británico hacia su casa en Carrasco.
O sea, esta preso en su mansión de Carrasco… es muy fuerte… Se ríen de todos nosotros.
Por otra parte, días pasados trascendió, que la madre de un preso que cumplía condena por venta de estupefacientes en el Concard, solicitaba, mejor dicho: rogaba que al hijo, fuese trasladado a su ciudad natal, por padecer una enfermedad terminal, sin que sus ruegos fueran escuchados.
Esto es lo que yo llamaría una “inequidad grave de la justicia” porque la constitución dice que todos somos iguales ante la ley.
Mas allá de engañosos o tendenciosos tecnicismos, sigue prevaleciendo aquello de que “tanto tenés, tanto vales”
Las cárceles están llenas de pobres. Difícilmente vaya preso algún rico.
No vimos a Pedro Bordaberry condenar este tipo privilegio que disfruta su padre y que se enmarcan dentro de un contexto de injusticia indignante.
Saludos
Daniel
Postaporteñ@

