Uruguay: LLORANDO en el CUARTITO
Es una gran cosa llegar a darse cuenta que la culpa está repartida, que todos somos responsables; que la tan manida injusticia social es el resultado de la hipocresía, la complicidad y el egoísmo de todos y cada uno de nosotros.-
Creo que fue el viejo Carlitos que dijo: La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases; y si no lo dijo es porque se le olvidó.
Esquemáticamente, la sociedad se divide entre los ricos que tienen más de lo que necesitan y los pobres que carecen de lo imprescindible. En el medio está la clase media - snob y diletante - que tiene un cómodo discurso para los de abajo, pero vive mirando a los de arriba.-
El acceso de la izquierda criolla al gobierno significó el ascenso de miembros de esa clase que era la que nutría mayoritariamente esa izquierda poco comprometida que cuando las papas quemaron achicó la teoría, se hizo pragmática , tiró por la borda los repetidos principios y se volcó al prometedor y tentador sistema que queda mucho más a mano.-
Como el voto del pobre vale igual que el voto del rico y son necesarios y numerosos, se los invoca para estimularles las esperanzas de mejorías, se repiten idénticas las promesas pre-electorales hasta el cansancio durante décadas, sabiendo de antemano que no se pueden cumplir; porque eso implica enfrentar intereses de grupo que la historia muestra que generan conflictos siempre violentos.-
Nuestro cómodo pueblo acomodado y succionando febrilmente las jugosas tetas estatales está muy conforme con el statu-quo y ni le pasa por la cabeza mudarlo.-
Es cierto que se vivió el alegre carnaval frentista, pero como los uruguayos conocemos nuestra esencia y nuestras profundas motivaciones los compatriotas que actualmente están en el gobierno saben que basta con el asistencialismo y las limosnas estatales para aplacar "las tibias medidas de lucha" que nunca van más allá de obtener algunas chauchas y porotos más.
Somos hijos de nuestros actos y no podemos (ni aspiramos) a tener un país diferente ni mejor.
Lo de justicia social es un verso y todos lo sabemos. A nadie le interesan los pobres y nunca se va a hacer nada por ellos.
Más allá de las hipócritas limosnas cristianas, leoninas o rotarianas que silencian las conciencias empresariales de los explotadores, nadie se plantea (y la prueba es que no se habla ni media palabra) modificar la tenencia de los medios de producción por que se da por sentado que la rapiña primigenia ha dictado una jurisprudencia inmodificable.-
El que la izquierda esté bajo las candilejas tal vez sirva para que se avance un paso en el conocimiento científico de nuestra realidad y que más gente comprenda dónde residen las profundas y verdaderas causas de nuestros problemas.-
Tiene algo de verdad esa creencia que se extiende de que "son todos iguales".
Claro que los hombres embebidos de las mismas ideologías, motivaciones y apetitos son, si no iguales; semejantes o muy parecidos.
Los pequebuses uruguayos fantaseados de izquierdistas a los que el ropaje de revolucionarios les quedó grande "mostraron la hilacha" apenas el sistema les hizo probar las mieles de los jirones de poder que les permitieron disfrutar.-
Es muy acertada la política de nuestro gobierno de izquierda de seguir adulando, flirteando, puliendo y equipando los aparatos represivos porque saben muy bien que van a necesitarlos más adelante.-
Haber desmotivado el pueblo, cerrar los comités de base, bastardear el discurso de izquierda, alineándose incondicionalmente con las elites y el imperio ha enlentecido el reloj de la historia.-
Los compañeros de POSTA PORTEÑA se calientan cuando yo cito la única consigna que visualizo como posible: A llorar al cuartito y a desensillar hasta que aclare.-
MAU MAU
postaporteñ@