Uruguay - Semanario VOCES: A los lectores de José Luis Baumgartner
UNA VOZ PEDANTE QUE OFENDE A SUS COMPATRIOTAS
En la edición 408 del semanario VOCES fechada 24-10-13, se publicó un artículo titulado
"Todo negativo", con la firma del citado autor.La altanería con que se expresa, no lo hace merecedor de una respuesta, pues deja en evidencia una completa falta de humildad, virtud esencial para sostener un intercambio de ideas.
Esa carencia se refleja cuando, por ejemplo, a quienes marchamos el pasado 18 de octubre por el centro de Montevideo con la consigna "En defensa de la tierra", nos atribuye el propósito de
"joder". Distorsiona nuestro discurso con falsedades y llega a calificarnos como "charlatanes de boliche y señoras que argumentan de oídas". Quien escribe con ese grosero desprecio por sus conciudadanos, se desacredita a sí mismo. Por eso no le respondo a él, le escribo a sus lectores.
¿QUIENES RECHAZAN EL FUTURO?
Se equivoca Baumgartner cuando nos ubica en el extremo del "atraso" en contraposición del "progreso", que según él, representan los mega emprendimientos portuarios, energéticos, mineros y celulósicos. Si nos escuchara con un poco más de atención, podría darse cuenta que no somos quienes
"rechazan el futuro" y "reivindican el inmovilismo".Es por el futuro que luchamos, por salvar del saqueo y la expoliación nuestros recursos naturales que proponemos potenciar los rubros productivos en lugar de recibir con algarabía a las multinacionales y sus proyectos extractivos neocolonialistas, que si son absolutamente retrógrados y anti nacionales.
Al poner de ejemplo el negocio de las papeleras, dice que
"generan trabajo, riqueza y proceso productivo.."¿Habrá ido últimamente por Fray Bentos quien hace esta afirmación? Seguramente no, porque en los alrededores de UPM lo que se ve es la misma pobreza que había antes, ya que las fabulosas ganancias que deja este negocio no derraman más que unas pocas gotitas en el departamento de Rio Negro y menos aún a las arcas nacionales gracias a los beneficios impositivos de zona franca que privilegian a este emprendimiento. El negocio será bueno para Finlandia, pero no para Uruguay.
Refiriéndose a la Regasificadora, dice que
"será emplazada donde corresponda, sin peligro para la gente ni agredir al medio ambiente."¿En qué basa esa afirmación? ¿Dónde están las garantías de que así será? ¿No está enterado de los muy bien fundados cuestionamientos científicos y legales que se presentaron en la audiencia pública realizada hace pocos días? ¿No le llama la atención el apuro de la DINAMA por autorizar el emprendimiento en tiempo record para salvar al país de pagar una multa a los "inversores" si se vencía el plazo acordado? ¿No le preocupa que el Estado Uruguayo haya firmado un contrato con una multinacional
comprometiendo al pueblo uruguayo a hacerse cargo de todas las pérdidas que pudieran resultar de este negocio, salvando el capital extranjero de todo riesgo al punto de aceptar una filial indirecta de la empresa adjudicataria como contraparte legal?
Sobre Aratirí opina que
"habrá que evaluar qué se hará con los beneficios del negocio". Es evidente que Baumgartner no leyó o no entendió la nefasta Ley de Minería de Gran Porte que le otorga los medios a las Mineras para que no nos paguen nada, porque podrán descontar todos sus costos operativos, lo que reduce a cero el importe que deberían hacer al país por la vía de impuestos. ¿De qué "beneficios" habla? ¿De los pocos y provisorios puestos de trabajo que surgirían mediante el desplazamiento de otras fuentes laborales? ¿Del pasajero auge económico de los comercios de la zona de influencia que no tendrían más que una zafra comercial efímera, para después quedar igual o peor que antes? No ha comprendido Baumgartner que la Minería de Gran Porte no viene a sumar sino a restar.Del Puerto de aguas profundas dice que
"no altera significativamente nuestro paisaje oceánico". Parece que no se ha informado de las dimensiones de los gigantescos barcos post panamax que llegarían a nuestras costas y de la operativa portuaria que irrumpiría perjudicando notoriamente el desarrollo de balnearios con gran potencial de crecimiento turístico. Tampoco parece que hubiera leído el informe de impacto ambiental de la propia empresa Aratirí que reconoce el vertido al océano de los desechos del mineroducto que traería desde Cerro Chato el hierro para su exportación.En resumen, con el debido respeto, me permito sugerirle a los lectores de la columna de José Luis Baumgartner, que reparen no solo en su actitud dogmática y arrogante - todo lo contrario de la
"seriedad y equilibrio discursivo" que nos pide a los "ambientalistas"- , sino también en la falta de consistencia de sus afirmaciones.Nosotros, con argumentos serios y respeto por las opiniones discordantes, salimos a la calle a proponer un país mejor para nuestros hijos y también para los hijos de los ciudadanos que no piensan como nosotros, a quienes jamás se nos ocurriría insultar. No necesita descalificar a quien no piensa como él con epítetos o ironías, quien tiene razones para convencer.
Porque sentimos que en esta hora crucial la soberanía nacional está en riesgo al punto de tener que optar por ser República o volver a ser colonia, marchamos el viernes 18 de octubre por la principal avenida de Montevideo, con otros objetivos que por cierto no son los de
"bostear el asfalto", como lo da a entender la despreciativa descripción de José Luis Baumgartner.Agradezco a sus lectores el tiempo dispensado y al semanario VOCES la publicación de esta nota.
Treinta y Tres, octubre 26 de 2013,
Aníbal Terán