Agrotóxicos usados en Uruguay y prohibidos o rigurosamente restringidos en la Unión Europea

Agrotóxicos usados en Uruguay y prohibidos o rigurosamente restringidos en la Unión Europea
por - Eliana Arismendi y María Isabel Cárcamo

Los agrotóxicos empleados extensamente en la agropecuaria y los plaguicidas de uso doméstico y urbano, son sustancias diseñadas para destruir organismos que afectan animales, cultivos o materiales, o que alteran la salud pública. Como suelen ser "no selectivos" también pueden dañar otros seres vivos, incluyendo al ser humano. Dado que pueden contaminar aire, agua, alimentos y suelo, tienen la capacidad de llegar al ser humano y también a los animales domésticos o de crianza.
Maíz transgénico cultivado en Uruguay puede ocasionar problemas de salud
por - RAPAL Uruguay

Un estudio publicado en el International Journal of Biological Sciences revela que tres variedades de maíz genéticamente modificado producidas por la trasnacional Monsanto (MON810, MON863 y NK603) pueden ocasionar problemas de salud, sobre todo daños a los riñones y el hígado.
Cabe resaltar que una de esas variedades (MON 810) se cultiva en Uruguay desde 2004 y que otra (NK603) fue recientemente aprobada por el “Gabinete Nacional de Bioseguridad”, integrado por un conjunto de ministerios y autoridades incluyendo el Ministerio de Salud Pública.
Residuos de agrotóxicos en la comida: el derecho a la información
por - María Isabel Cárcamo
En un trabajo coordinado del Mercado Modelo, el Instituto de Bromatología de la Intendencia de Montevideo y la Facultad de Agronomía, durante el período octubre 2002 - setiembre 2005 se hicieron tres estudios sobre residuos de agrotóxicos en frutas y verduras.
Según nota periodística publicada en el suplemento Que Pasa en abril 2006, las tres investigaciones dieron resultados diferentes. La primera, realizada entre octubre de 2002 y agosto de 2004 en 191 frutas y verduras, mostró que un 7% tenía residuos que superaban el límite sanitario establecido por el Codex Alimentarius, elaborado por la organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y la Organización Mundial de la Salud. El 65% tenía al menos un residuo de agroquímico por debajo o en el límite máximo permitido y en 28% no se detectaron residuos.