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El polvorín

CONTAMINACION AMENAZA A LOS KARIÑA

27 Junio 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

   Estas son las cosas en las que el gobierno venezolano debe poner ESPECIAL atención.

Es mas que importante darle una solución a estos problemas y a estas poblaciones que siempre han sido condenadas al olvido, la miseria, la explotación, la marginación y la expropiación . Es dándole soluciones a estos temas donde se marca la diferencia con el imperio y el sistema capitalista. Cuidado con dejarlo pasar, porque estas son las cosas que se terminan usando para golpear a la revolución.


 

Por El Polvorín

Ivonne Leites.

  

  

Venezuela: Indígenas Kariñas amenazados por contaminación de gas *

Los Kariñas constituyen uno de los doce pueblos indígenas presentes en el territorio venezolano, concentrándose en los estados Anzoátegui, Bolívar,Monagas y Sucre. En el caso del estado de Anzoátegui el 7% de su población total es perteneciente a esta etnia, con una población Kariña aproximada de 16.686 personas, concentrados en la Mesa de Guanipa, Municipio Pedro María Freites, en caseríos como Bajo Hondo, Mapiricure, Kashama y Tascabaña. Como en el resto de los pueblos originarios, la subsistencia de los Kariñas esta basada en la siembra de pequeñas parcelas denominadas “conucos”, para lo cual aprovechan las tierras húmedas de los morichales –comunidades biológicas dominadas por la planta Moriche en cuyos bajos corren aguas limpias filtradas en los arenales de los suelos de las sabanas- y los ríos aledaños a sus comunidades.

Desde el año 2000 los Kariñas de las comunidades Tascabaña I y Tascabaña II notaron que del río del mismo nombre empezaron a emanar torrentes de burbujas, que con el paso del tiempo se hicieron más fuertes. En el año 2008, ante la gravedad de la situación, realizaron las primeras denuncias a los medios de comunicación. En un reportaje publicado por el diario regional El Tiempo, el por entonces gobernador indígena de Tascabaña Neptalí Tamanaico describió la situación de la siguiente manera: “En el río comenzaron a verse cuatro puntos. Se observaban burbujas como cuando uno pone a hervir caraotas, pero ahora son incontables y las bombitas tienen más presión. Cuando hicimos el primer alerta, la situación no estaba tan grave”. Aquellas burbujas, parecidas al agua hirviente de los granos, era gas metano y estaban contaminando el agua y el suelo de los Kariñas, precisamente los pilares de su subsistencia.

- Esperando soluciones

Tascabaña queda ubicada en un punto entre la carretera nacional Cantaura-El Tigre, en el estado Anzoátegui. Ante la falta de señalización se debe llegar a la zona acompañado de guías de la localidad, quienes en un momento del camino se internan en una vía de tierra, pasando la corriente del río Guanipa, para llegar a las dos Tascabañas. La primera impresión al llegar a la zona es el contraste entre la ascendencia de PDVSA – monopolio petrolero estatal - y la pobreza de las comunidades enclavadas en lo que una gigantesca valla publicitaria en Anaco denomina “corazón gasífero de Venezuela”. Asimismo, es evidente la progresiva
desaparición de las fuentes de agua de la región debido a la sequía de los ríos. El propio Ministerio del Ambiente ha estimado como causa de la desaparición de los morichales el desarrollo de las actividades mineras y petroleras, “cuyas acciones no controladas, impactan de manera negativa en el funcionamiento y la conservación de estas formaciones vegetales”
(
http://www.minamb.gob.ve/index.php?option=com_content&task=view&id=32&Itemid=63).

El pasado 26 de mayo representantes de la etnia Kariña, junto a la alcaldía del municipio Freites realizaron una rueda de prensa para exigir a Pdvsa Gas Anaco y Pdvsa San Tomé solución al problema de la contaminación de gas. La difusión de la noticia por los medios regionales tuvo efecto, pues después de 3 años de espera representantes de la compañía estatal de hidrocarburos volvieron a la comunidad para abordar la fuga de gas metano. Sin embargo, la promesa de la reactivación de las mesas de trabajo fue acompañada de diferentes intimidaciones para que los afectados y afectadas no ventilaran de nuevo sus denuncias por los medios de comunicación. Por esta razón ninguna de las personas entrevistadas aceptó que fueran grabadas sus declaraciones, ni que fueran fotografiadas.
Zail Martínez, gobernador de Tascabaña II desde el mes de marzo, electo por asamblea según las costumbres indígenas, aceptó a conversar sólo después de comentar que los representantes de PDVSA, a quienes no quiso identificar, le dijeron que era un “traidor”, “escuálido” y “malagradecido”, pues la compañía los había beneficiado con la construcción de diferentes obras de infraestructura: “Yo creo que no es así –afirma Martínez-, yo lo que estoy es ayudando a mi comunidad”. Una persona de la comunidad, que pidió reiteradamente no ser identificada, comentó que la mayor molestia de la estatal fue que la participación de Evelin Urdaneta, alcaldesa de Freites y no perteneciente al PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela, del presidente H. Chávez) , en las declaraciones a los medios.

- Muere la fauna, aumentan las enfermedades

El origen de las emanaciones de gas no está claro. Una versión, repetida por los voceros de PDVSA-Gas, afirma que ellos han heredado un problema “que no es suyo”, debido a que las emanaciones son el legado de alrededor de 35 pozos perforados en la zona por las compañías Exxon Mobil y Texaco, algunos de ellos en el año 1948. Por otra parte el edil indígena Benito Machuca declaró, en un medio regional, que el origen del problema data del año 1999, cuando PDVSA perforó un pozo petrolero cerca de la comunidad, los cuales fueron seguidos de otros más que fueron sellados posteriormente, pero que comenzaron a filtrar el gas metano.

No obstante la ausencia de los estudios técnicos que determinen la amplitud y profundidad del problema aumentan del desconcierto de la comunidad, para la cual las consecuencias directas son la sequía del río, la disminución de sus siembras tradicionales y el aumento de enfermedades presumiblemente producto del consumo del agua contaminada. Para Machuca se ha producido una mortandad de animales que bebían agua del río: “Ya no se ven venados, chigüires, lapas, conejos. Ha muerto el ganado y hasta caballos. Del río desaparecieron peces como toporo, guabina, sardinitas, rayados, boquino y otros”, declaró en un medio regional en el año 2008. Un  reporte del pasado 28 de mayo del diario El Tiempo difundía declaraciones de la directora del centro Materno Infantil de Cashama, Ivón Cedeño, la cual afirmaba que el origen de los 5 a 6 casos diarios atendidos de enfermedades gastrointestinales y de otro tipo atendidas podía ubicarse en aguas no tratadas o contaminadas como la del río Tascabaña. “También se presentan casos de alergias, asmas y gripes, en las que puede estar incidiendo esa fuga de carburante”, agregó.

Rosa Martínez, habitante de Tascabaña, afirmó a la prensa que tenía un conuco de yuca, ají y plátano en uno de los márgenes del río, pero lo perdió por las emanaciones. Ahora debe intentar cultivar lejos del afluente, “pero los suelos son ácidos y las semillas no brotan”. Las ebulliciones de gas son visibles en diferentes puntos del río, con variadas intensidades. En algunos trechos, el olor del gas es insoportable para el olfato humano. Según Zail Martínez, en época de lluvias el río se desborda de sus afluentes, y a su vez, las emanaciones se multiplican por
decenas, lo cual sugiere que hay una mayor contaminación atmosférica de la que se supone, debido a que todas las fugas no son visibles sino hasta que son cubiertas por agua.

La problemática de los kariñas de Tascabaña, empero, comienza a ser difundida por defensores de los pueblos indígenas de Venezuela.
Recientemente, el antropólogo Esteban Emilio Mosonyi comentó esta problemática en una comunicación: “Nadie les ha parado –a los kariñas-; más bien se están reforzando y multiplicando diariamente los convenios petroleros de la Faja del Orinoco, tanto con países amigos como con nuestros supuestos enemigos del “imperio”: a la hora de los negocios muere la ética. Da tristeza como una "revolución socialista" se traiciona a sí misma en sus obligaciones más sagradas, en su propia razón de ser”.

 

Tomado de COLECTIVO NOTAS REBELDES

 

 

Comunidades Kariñas exigen informes de impacto ambiental a Pdvsa por contaminación de gas en su territorio

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Detalle de una de las emanaciones de gas

Tras las reiteradas denuncias acerca de la contaminación de agua producto de emanaciones de gas metano en su territorio, Provea se trasladó recientemente a las comunidades Tascabaña I y Tascabaña II, en el estado Anzoátegui, para corroborar los diferentes señalamientos.

Desde el año 2000 los Kariñas  notaron que del río Tascabaña empezaron a emanar torrentes de burbujas, que con el paso del tiempo se hicieron más fuertes. En el año 2008, ante la gravedad de la situación, realizaron las primeras denuncias a los medios de comunicación. En un reportaje publicado por el diario regional El Tiempo, el por entonces gobernador indígena de Tascabaña Neptalí Tamanaico declaró: “En el río comenzaron a verse cuatro puntos. Se observaban burbujas como cuando uno pone a hervir caraotas, pero ahora son incontables y las bombitas tienen más presión. Cuando hicimos el primer alerta, la situación no estaba tan grave”.

El origen de las emanaciones de gas no está claro. Una versión, repetida por los voceros de PDVSA gas, afirma que ellos han heredado un problema “que no es suyo”, debido a que las emanaciones son el legado de alrededor de 35 pozos perforados en la zona por las compañías Exxon Mobil y Texaco, algunos de ellos en el año1948. Por otra parte el edil indígena Benito Machuca declaró, en un medio regional, que el origen del problema data del año 1999, cuando PDVSA perforó un pozo petrolero cerca de la comunidad, los cuales fueron seguidos de otros más que fueron sellados posteriormente, pero que comenzaron a filtrar el gas metano. Por su parte el presidente del Parlamento Indígena, José Poyo indicó que no ha dejado de trabajar en este caso. Indicó que Pdvsa ya empezó a actuar y está realizando investigaciones, para verificar el sitio exacto de donde proviene la fuga de gas. Señaló que tienen en proyecto llevarle agua por tuberías a la comunidad, desde otro lugar.

Las emanaciones son claramente visibles en diferentes puntos del río Tascabaña, el cual surte de agua a diferentes comunidades, tanto para su consumo como para el uso en la siembra de las pequeñas parcelas, o conucos, base de la subsistencia Kariña. PDVSA los ha instruido acerca de sólo utilizar dicha agua para lavar, pero diferentes miembros de la comunidad aseguran que la fauna silvestre ha sido afectada por la contaminación, además de tener que abandonar las siembreas que realizaban en las laderas del río.

Zail Martínez, gobernador de Tascabaña I recordó cuando años atrás PDVSA habia promovido la realización de mesas de trabajo para abordar el problema, las cuales no se han vuelto a realizar. La compañía estatal se comprometió a canalizar obras sociales para la comunidad, tras lo cual han venido construyendo canchas deportivas y un ambulatorio, además de renovar el tendido de electricidad e instalar tanques de agua en las viviendas, los cuales son surtidos por un camión cisterna. Sin embargo, no han solucionado el problema de las emanaciones, ni han divulgado los informes técnicos y de impacto ambiental que describan la profundidad y extensión de la contaminación. Por ello, solicita a las autoridades que realice una mesa de trabajo en donde expliquen con claridad las causas y consecuencias del brote de gas. Por su parte Javier Martínez, gobernador de Tascabaña II reclama que su comunidad, que también es afectada, sea incluida en las conversaciones y beneficios de las políticas sociales. Asimismo, planteó varias demandas: La primera es solucionar el problema de la contaminación de aguas. La segunda tiene que ver con la propia sequía de los morichales, para lo cual considera que PDVSA debe desarrollar una política y pagarle indemnizaciones a la comunidad, o en su defecto instalar sistemas de riego y perforar más pozos de agua. Por último, exigió que la estatal realice una mejor supervisión de los trabajos realizados dentro de los territorios indígenas, tales como la limpieza de los pozos perforados.

Diferentes personas que solicitaron no ser identificadas, expresaron a Provea que tras la última denuncia realizada por la comunidad a los medios regionales, fueron visitados por representantes de PDVSA quienes les reclamaron que hayan visibilizado la problemática en “medios golpistas”, insinuándoles que por ello eran “traidores” y “escuálidos”, y que pudieran perder los beneficios que la compañía les habia venido otorgando en los últimos años.

 

Representante de Provea junto al rio Tascabaña, acompañado de un Kariña que pidió no ser identificado por temor a represalias

 

Provea solicita tanto a la compañía estatal de petróleos como a las autoridades regionales del estado Anzoátegui la realización y divulgación de los estudios de impacto ambiental que determinen las consecuencias, tanto para la flora y fauna como para las comunidades, de las emanaciones incontroladas de gas metano en Tascabaña. Asimismo, les recuerda que el derecho a la libertad de expresión e información se encuentra garantizado en la Carta Magna, por lo que cualquier acto de retaliación por el ejercicio de este derecho es inconstitucional y constituye un atentado tanto al derecho de los pueblos indígenas como al derecho a un ambiente sano.

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