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El polvorín

Mitzitón, Chiapas: desdibujando las geografías del capital y territorializando esperanza

6 Junio 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

En Chiapas existen cicatrices que no se borran; las de la piel de la tierra se marcan en el andar de a pie de los pueblos indígenas y en el caminar el territorio se va delimitando.

Diana Itzu Luna

Mitzitón, Chiapas, México. Cuentan que en los Altos de Chiapas, en una región tzotzil nació un cerro con forma de “Nariz de perro”, así lo vieron los más viejos de los viejos, los ya todos finados tzotziles que llegaron de Flores Magón, municipio de Teopisca desde 1918; “Fueron 14 los ancianos que hicieron el favor de construir la comunidad”. Comenzaron a recorrer la loma y los bosques, en el andar a construirla y nombrarla Nit-zi-ton, que significa en lengua “Nariz de perro de piedra”. Pero, fue un grupo de funcionarios quienes violentaron la historia caminada sellando en una lámina de la carretera a las afueras de la comunidad el nombre de Mitzitón, con el paso del tiempo así la fueron nombrando.

Tierras en peligro

Tierras en peligro

 

Mitzitón está abrazado por montes: mil 800 hectáreas de bosques de pinabeto, roble tulan y ocote nacen en pisos fríos que perfuman los aires y pintan de verdes las geografías. Para aquellos que viajan de San Cristóbal de las Casas hacia Comitán o Palenque se toparán con un verde olivo amurallado y paralelamente con un reten militar; es el cuartel general de Rancho Nuevo de la 31 Zona Militar, el cuál se coordina con 23 campamentos en la zona. “El campamento se puso para aquietar a los abuelos, antes de niños íbamos a pescar al lago que ahora es una cancha de básquet pá los militares. Cuando apareció el campamento éramos chamacos y nos daba miedo. Nos apendejamos, por eso lo construyeron; antes se le tenía miedo a la ley, ahora no es así, ya no se quiere la ley porqué miente, ya estamos organizados. Antes eran sólo dos familias, luego 15, y así, hasta ser un ejido firmante de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona”

Mitzitón, esboza su territorio en el de a pie de sus habitantes, en el caminar, en el pertenecer y hacerse ser entre las montañas, la milpa, los frijolares, la papa, la haba. Pero la delimitación geográfica del sistema capitalista les impuso marcas simbólicas de violencia: por un costado el cuartel general militar; dentro de las tierras un Templo Evangélico dónde se organizan los paramilitares de Ejercito de Dios, los cuales tienen salpicadas sus casas dentro del poblado; agrietando la comunidad una carretera que sirve para el tráfico de indocumentados centroamericanos y madera; y en los “planes” de los gobierno federal, estatal y municipal una autopista que pretende romper sus geografías una vez más.

Mientras la violencia se quiere sembrar en proyectos de “desarrollo capitalista”, ellos fortalecen las prácticas no capitalistas. Mientras crece la tala indiscriminada de los bosques por parte de los paramilitares, los ecos de la memoria emergen entre las montañas y los habitantes reivindican la defensa.

Mientras en la carretera aparecen camiones de carga con personas hambrientas de comida y esperanza, ellos se muestran solidarios. Mientras las armas de militares y paramilitares se escuchan, la dignidad las calla. Pero, las huellas que emergen del sufrir de lo caminado llevan por debajo de las heridas y por encima de las cicatrices grieteas en la superficie de lo que fue la finca, de las lesiones de sierra en árboles, de las amenazas recurrentes de los paramilitares; del asesinato de Aurelio Díaz, de los heridos de bala, de las tres autoridades que quisieron quemar vivos. Todas se llevan en las geo-grafias corporales de muchos de los habitantes. Pero son estas heridas las que permiten que la memoria no se borre y se vaya fortaleciendo en el instituir de lo organizativo para la defensa de su territorio. “Hasta hoy han fracasado los malos gobiernos en despojarnos de nuestras tierras y el grupo paramilitar se ve cada vez más débil”.

Cosntrucción de la autopista San Cristóbal d. L. C. - Palenque

Cosntrucción de la autopista San Cristóbal d. L. C. – Palenque

Mitzitón adquirió el carácter de ejido un 12 de mayo de 1941, producto del reformismo presidencial de Lázaro Cárdenas el cuál concedió la dotación de 1,812-30-00 hectáreas y pretendía más que el reparto de tierras el incrementar la productividad. Pero este ordenamiento jurídico no acabó con la esencia de explotación de fuerza de trabajo que caracterizó la estructura agraria de los terratenientes, seguía en pie mientras los poros de la tierra de Mitzitón se mojaban con el sudor de los peones acacillados y la explotación de los suelos por el uso de ganadería extensiva y tala de árboles que iba matando la tierra.

Presencia militar en la entrada a Mitzitón

Presencia militar en la entrada a Mitzitón

Fue en 1979 cuando el último ganadero de la zona, Alfredo Aguilar, se marchó, así dejo de punzar las heridas del trabajo forzado, los suelos descansaron y los bosques respiraron al desaparecer el aserradero. Se narra que “cuando el dueño del casco de la finca se fue, los hijos y nietos de los peones y ejidatarios jugaban ahí, así se comenzó a sembrar la gente y a construir sus casas”. Pero, paralelamente a esto, los militares comenzarían también a territorializarse a un costado del ejido. El finquero español había recibido la paga del gobierno federal y los aplausos del general Absalón Castellanos, por sus tierras y estas transferidas a la Secretaria de la Defensa Nacional. Diez años más tarde los ecos de justicia del levantamiento zapatista se escucharían, penetrando en los bosques y casas de estas geografías : “Yo tenía 5 años, mi papá valiente dijo ‘no vayan a tener miedo, es nuestra lucha también´, mientras se escuchaban balas y helicópteros” una breve sonrisa se asoma al decirlo. Además, agrega: “En ese entonces no había grupo paramilitar, ahora ya están chingando también aquí. Pero ya no hay venda en los ojos, ya se despertó”. Se dice, que los actuales paramilitares son los chamulas expulsados de los años 70 que reubicó el gobierno de Absalón Castellanos.

Quieren Romper Monte con un rio de concreto; “pero la asamblea dice que no pasa la ampliación de la carretera internacional, sólo si sacan a sus paramilitares se permitirá, la que de plano no pasará es la autopista a Palenque porqué esa sí nos rompe”

 

La comunidad tiene que cambiar sus costumbres

La comunidad tiene que cambiar sus costumbres

Mitzitón ha resistido en el espiral de la violencia sistémica de acumulación de capital. Primero las políticas desarrollista del cardenismo, que tenían la intención de conciliar unidades de producción (finca y economía campesina) para extraer trabajo indígena sobreexplotado en el Chiapas de los 30. Sumado a estos años la brecha que cortó a la comunidad con la carretera Internacional o panamericana San Cristóbal-Comitán como parte de la infraestructura que no sólo colonizaría tierras sino uniría los mercados locales de la zona para poder extenderse a la frontera agrícola-regional de Guatemala. Y ahora con los reacomodos de espacios temporales que exige la acumulación por despojo del Proyecto Mesoamericano surge la amenaza de construcción de la Autopista San Cristóbal-Palenque que no es sino la vía que permitirá el libre tránsito de mercancías y se conectará con corredores interregionales aún por construir.

Los ejidatarios narran que desde hace apenas algunos meses se comenzó con la ampliación de esta carretera internacional, pero desde 1996 de manera cínica, la funcionalidad de esta ruta sirve para el “tráfico de hermanos guatemaltecos y salvadoreños por parte del grupo paramilitar ‘Ejército de Dios’, antes Guardián de mi Hermano, el Carmen Días fue quien empezó con chingaderas”. Mitzitón se vuelve así, en un nicho de resguardo de los traficantes y la carretera que lo divide en una vía de traslado de emigrantes: “Los paramilitares han dejado camiones llenos de hermanos guatemaltecos y salvadoreños frente a la comunidad, ahí, encerrados, con frío y sin comida, pero además lo hacen para involucrarnos en sus trabajos sucios”. Pero no sólo es el tráfico de hermanos indígenas sino la tala de árboles por parte del grupo paramilitar.

“La protección del bosque es una obligación. Es un acuerdo de los ejidatarios del pueblo. No vamos a tumbar árboles, y si alguien tiene su necesidad de leña o madera tiene que pedir permiso a las autoridades y a la asamblea. Si alguien no pide permiso se le sanciona con multa por no respetar el acuerdo comunitario, pero a los paramilitares no les importan los acuerdos del pueblo, sino tener dinero y molestar”

La tala de árboles, otro abuso

La tala de árboles, otro abuso

El reacomodo del carácter de propiedad no cumplió el propósito esperado de los gobiernos federales, con el paso de los años permitió que en Mitzitón se conservara por parte de los tzotziles una superficie boscosa que conserva especies de coníferas de importancia forestal y económica en la lógica de mercado a nivel mundial. La extracción de madera para uso de leña domestica y cultural, así cómo para acción curativa se ha dado dentro de los parámetros de valor de uso y equilibrio de la unidad doméstica que ha caracterizado a muchas de las comunidades indígenas. Sin embargo, la tala de bosques para la obtención de madera de cedro y roble en los últimos 10 años se ha vuelto un recurso recurrente del mismo grupo paramilitar para venderla y/o implementar las plantaciones con uso comercial utilizando el argumento de cercar terreno para áreas de reforestación.

Luego de que los gobiernos estatales constataron la claridad política del pueblo de Mitzitón, se empezaron a asomar las migajas del gobierno asistencialista: techos de lámina, piso firme (piso de cal), tinacos de agua (rotoplas) y despensas. Pero a cambio tienen que dejar la organización y por tanto la defensa del territorio y la dignidad. “Ya no estamos dormidos, ya abrimos los ojos”. “Ahora somos parte de un ‘Gran Colectivo’ de los de abajo y de buen corazón”, que sueña en el de a pie y su obligación no sólo es proteger los bosques sino su Territorio que como dicen es de todos, porque el aire lo respiran todos, no sólo nosotros.

Los Muscan, stojomajic (paramilitares), chingando.

Cuentan que las marcas de violencia en sus geografías territoriales y corporales reaparecieron con el grupo paramilitar Ejército de Dios: “El poblado se cortó; una parte dejó de trabajar el trabajo común, se dejó de participar en las fiestas del pueblo, un compañero fue asesinado, comenzó el hostigamiento constante y las amenazas recurrentes a mujeres, hombres, niños y ancianos así como a los bosques, pozos y costumbres”.

El grupo paramilitar presume ser fiel al decálogo de los kaibiles de Guatemala: “Si avanzo, sígueme; si me detengo, aprémiame; si retrocedo, mátame”. Están posicionados en los alrededores de San Cristóbal de las Casas y liderados por los señores Esdras Alonso Gonzáles comandante del Ejército y el coronel Armando Cahalam Gómez pastor paramilitar; José Díaz Coutiño mando superior comandante; el coronel Armando Catalán Gómez López pastor del “Ejercito de Dios”; Mary Sánchez, coronel; el capitán primero Ariosto Toledo Cruz y Pedro Hernández Pérez subteniente,; y Marlene Araceli Contreras Ruiz mando general. “Todas estas personas señaladas son los que provocan y quieren actuar como el otro grupo paramilitar en Acteal, que mató a nuestros 45 hermanos. Aquí en Mitzitón uno de sus lideres es el Carmen Díaz”.

“Antes de que aparecieran los paramilitares éramos 1200 habitantes los que caminábamos juntos, ahora son 100 que están haciendo el trabajo sucio y no el comunitario”. Los paramilitares son nombrados los Muscan, stojomajic (no cooperativistas) quienes chingan a los ss, cush, lejal, totil me, il, letic, yict, taoj, yic, ti, mas moletilze (comunitarios). Narran que fue en 1999 cuando el “Carmen Díaz López –quien desde 1996 trafica con hermanos centroamericanos- y Santos Jiménez Días, junto con otros, formaron un grupo, en ese entonces se decía que pa predicar la palabra catequista, después de que formaron un grupo amplio, dicen que siempre ya no sirve esa religión católica y forma una religión evangélica”. Así fue cómo apareció “Alas de águila”, el manto religioso que cubre al grupo paramilitar. En el 2000 construyeron su templo en Mitzitón y de ahí los ya evangélicos manifestaron su no colaboración en el pueblo, es decir, en las asambleas generales, los trabajos en común, y en todo lo que implica la cooperación. Ahora el Carmen Díaz dirige al Ejercito de Dios en los poblados de Betania y Huixtan donde hay familias que se oponen a la construcción de la Autopista San Cristóbal -Palenque.

Desde el 2001 los paramilitares de Ejercito de Dios se aprovecharon del cobijo de los malos gobiernos para “el trabajo sucio”, no sólo en tráfico de madera sino de indocumentados. “En esos tiempos, una vez eran 29 hermanos hondureños y guatemaltecos que los tuvieron aquí, llegó el operativo, detuvo al Carmen Díaz y a las 4 horas el juez de San Cristóbal liberó a los delincuentes. La asamblea, máxima autoridad del pueblo, decidió expulsar al traficante, quitándole el derecho de uso a la tierra y se fue a vivir en la comunidad del Nuevo Jardín del municipio de Teopisca, pero su gente quedo en el pueblo, organizando la venganza. Actualmente los paramilitares nos obligan para ir a dialogar con ellos, el mal gobierno y sus comisiones, pero la gente del pueblo se niega a ir a un diálogo con asesinos de indígenas, ellos fueron los que mataron a nuestro compañero el 24 de junio, ya sería un año que lo mataron y ahora quieren dialogar, el asesino se anda paseando y burlándose de nosotros, la autoridad lo dejó libre cuatro meses después”.

El 9 de mayo del 2010 los paramilitares nuevamente barbecharon el terreno dónde se presume pasará la autopista y dónde emboscaron al finado Aurelio e hirieron de bala a 5 pobladores el año pasado.

Existen de armas a armas, aquí usamos las que caminan acompañadas de otros pies.

Cuentan contando los días de fiesta con una sonrisa suspendida, son ocho fiestas significativas al año que hacen se olviden los días difíciles. Cuando asesinaron a nuestro compañero, cuando amarraron a los otros tres compas y los bañaron con gasolina amenazando con quemarlos, cuando se llevaron a Manuel y lo encarcelaron, cuando violentan verbalmente a las mujeres. “Pero a los evangélicos no les gustan la fiestas, después de la celebración de la Santa Cruz encontramos pedazos de imágenes de nuestros santos, estaban rotos, despedazados en el monte, y fueron los evangélicos de Ejercito de Dios, es muy triste, lo hacen para lastimarnos”. Ahora están por prepara la siguiente fiesta, sólo esperan “que no aparezcan los paramilitares a chingar, pero hoy amanecieron 5 troncos sembrados frente a la casa del paramilitar Francisco Gómez el mismo lugar dónde amarraron a nuestros compañeros para quemarlos con gasolina el pasado mes de marzo, lo hacen para amenazarnos”.

 

"Imágenes de nuestros santos destruidos"

“Imágenes de nuestros santos destruidos”

Pero ahora caminan y siguen caminando pidiendo a los abuelos de tronco y a quienes los cuidaron que den por la buena producción, la salud y la buena vida. Hoy, la defensa del territorio va más allá de la resistencia, ahora se defiende lo caminado y por caminar de un proyecto político de vida a fin a la lucha zapatista del EZLN. La resistencia se manifiesta más allá de practicas-no capitalistas, sino de un modo de ver y hacerse con más pueblos, colectivos e individuos en la viabilidad de emancipación ante la etapa de acomodo espacio temporal del capital en esta ya “crisis civilizatoria”.

 

Tomado de Desinformémonos

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