Overblog
Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
El polvorín

Las multinacionales brasileñas y Lula

16 Abril 2013 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica

5904510643_7ff9a0b540.jpg

 

Raúl Zibechi

Lunes 15 de abril de 2013

Desde que abandonara la presidencia de su país, Luiz Inacio Lula da Silva está desarrollando una gran actividad en países de América Latina y Africa, donde se concentran los mayores intereses de las grandes empresas brasileñas. Este papel de embajador de las multinacionales de su país, dice el periodista uruguayo, aunque no es ilegal, sí es «impresentable». Zilbechi considera penoso que discursos «nobles» estén siendo usados para lubricar negocios que perjudican a los trabajadores y destruyen la naturaleza.

En ciertas ocasiones, hechos que no parecen relevantes tienen la virtud de mostrar el fondo de las cosas, de desnudar el verdadero carácter de una realidad política que hasta ese momento no aparecía con tanta claridad. Algo así sucedió días atrás cuando una investigación periodística reveló las relaciones entre un puñado de empresas multinacionales brasileñas de la construcción y el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva.

El dato es que la mitad de los viajes realizados por Lula luego de dejar la presidencia fueron pagados por las constructoras, todos en América Latina y Africa donde esas empresas concentran sus mayores intereses. Desde 2011 Lula visitó 30 países, de los cuales 20 están en Africa y América Latina. Las constructoras pagaron trece de esos viajes, la casi totalidad por Odebrecht, OAS y Camargo Correa («Folha de Sao Paulo», 22 de marzo de 2013).

La investigación periodística muestra telegramas de las embajadas de Brasil en el exterior en los que se afirma que los viajes del expresidente contribuyeron a defender los intereses del país. Un telegrama enviado por la embajada de Brasil en Mozambique, luego de una de las visitas de Lula, destaca el papel del expresidente como verdadero embajador de las multinacionales. «Al asociar su prestigio a las empresas que operan aquí, el expresidente Lula desarrolló, a los ojos de los mozambiqueños, su compromiso con los resultados de la actividad empresarial brasileña», escribió la embajadora Lígia Scherer.

En agosto de 2011, Lula comenzó una gira latinoamericana por Bolivia, donde llegó con su comitiva en un avión privado de OAS, la empresa que pretendía construir una carretera para atravesar el TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure), lo que provocó masivas movilizaciones de las comunidades indígenas apoyadas por la población urbana. De allí siguió viaje en el mismo avión a Costa Rica, donde la empresa disputaba una licitación para construir una carretera que finalmente se le adjudicó por 500 millones de dólares.

La actuación de Lula no es ilegal. Por el contrario, su actitud está en sintonía con lo que suelen hacer los presidentes y expresidentes de todo el mundo: trabajar para favorecer a las grandes empresas de sus países. Por cierto, poco tiene que ver con una actitud de izquierda, solidaria con los trabajadores y los gobiernos progresistas.

Las empresas en cuestión tienen una historia muy particular y son además enormes multinacionales. Todas ellas crecieron bajo la dictadura militar, a la que estaban estrechamente vinculadas. Odebrecht es un conglomerado de origen familiar que actúa sobre todo en construcción y petroquímica. Controla Braskem, la mayor productora de resinas termoplásticas de las Américas. Es una de las empresas brasileñas con mayor presencia internacional, tiene 130.000 empleados (solo en Angola 40.000) y factura 55.000 millones de dólares. Tiene presencia en 17 países, sobre todo en América Latina y Africa, y el 52% de sus ingresos provienen del exterior. En 2008 fue expulsada de Ecuador por el Gobierno de Rafael Correa por las graves fallas en la construcción de la represa San Francisco, que forzaron su cierre un año después de haber sido inaugurada.

Camargo Correa es la constructora más diversificada, con inversiones en cemento, energía, siderurgia y calzado. Tiene 61.000 empleados en once países. Solo en Argentina posee Loma Negra, la principal cementera que controla el 46% del mercado argentino, además de Alpargatas, una de las principales textiles de ese país con sus marcas Topper, Flecha y Pampero. El grupo OAS, por su parte, tiene obras en 22 países de América Latina y Africa y cuenta con 55.000 empleados.

El poder de las grandes empresas brasileñas se hace sentir de modo particular en los pequeños países de la región. En Bolivia, Petrobras controla la mitad de los hidrocarburos, es responsable del 20% del PIB boliviano y del 24% de las recaudaciones tributarias del Estado. La constructora OAS, como hemos visto, provocó una crisis política y social que llegó a desestabilizar al Gobierno de Evo Morales con quien mantiene buenas relaciones.

La casi totalidad de las obras de infraestructura contempladas en el proyecto Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), en total de más de 500 obras por 100 mil millones de dólares, están siendo construidas por las multinacionales brasileñas. Lo mismo sucede con las represas hidroeléctricas. El estatal BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social) es el principal financiador de estas obras, pero lo hace a condición de que el país que recibe el préstamo contrate empresas brasileñas.

El papel del Lula es el de promover a «sus» empresas, contribuyendo a allanar dificultades gracias a su enorme prestigio y a la caja millonaria del BNDES, que tiene más fondos para invertir en la región que la suma del FMI y el Banco Mundial. Nada ilegal, insisto; pero políticamente impresentable para quien tenga pretensiones de considerarse de izquierda.

El 15 de marzo de 2011 los 20.000 obreros que trabajaban en la construcción de la represa de Jirau, sobre el río Madera, en el estado de Rondonia, protagonizaron uno de los mayores levantamientos de las últimas décadas, quemaron las oficinas de Camargo Correa (la empresa que construye la usina), los dormitorios y más de 45 autobuses. La llamada «revuelta de los peones» no fue por salario sino por dignidad, en rechazo a condiciones laborales de semiesclavitud. Esas mismas empresas están ahora engordando con las obras para el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

En vista de las trayectorias de Lula y del Partido de los Trabajadores, la tentación de hablar de «traición» es grande. Las cosas son, empero, más complejas. En Brasil, de modo más intenso que en otros países de la región, se está produciendo una profunda reconfiguración de las elites. La llegada de Lula al Gobierno aceleró la formación de una alianza, o mejor, de una amalgama entre los grandes empresarios brasileños, los cuadros superiores del aparato estatal (incluyendo a las cúpulas militares) y un pequeño pero poderoso sector del movimiento sindical ligado a los fondos de pensiones, que junto al BNDES forman parte del selecto grupo de grandes inversionistas.

Lula es el embajador de las multinacionales brasileñas, casi todas con fuertes lazos con el Estado, ya sea porque se les concesionan gigantescas obras o porque la alianza estatal-sindical tiene un peso decisivo en ellas. Vale, la segunda minera del mundo, es controlada por el fondo de pensiones del estatal Banco do Brasil, hegemonizado por el Gobierno y el sindicato bancario. Lo mismo sucede con otras grandes empresas.

Lo que resulta penoso es comprobar cómo discursos nobles que hablan de los derechos de los trabajadores y de la integración regional, son usados para lubricar negocios que perjudican a los propios trabajadores, destruyen la naturaleza y sólo benefician a un puñado de grandes empresarios que crecieron a la sombra de una de las peores dictaduras militares de este continente.

7/4/2013

http://gara.naiz.info/paperezkoa/20...

Compartir este post

Comentar este post

arlette 04/21/2013 03:22


El ímpetu de los BRICS forma parte de una irresistible tendencia global


Con los
4 gigantes emergentes Brasil Rusia India y China  nace el Nuevo Orden Mundial
http://www.telesurtv.net/articulos/2013/04/20/estados-unidos-aumenta-venta-de-armas-a-india-2387.html

INDIA


 


El Secretario de Defensa, León Panetta, estuvo en la India en
junio de 2012. Allí proclamó que la cooperación en materia de defensa con la India es el eje de la estrategia estadounidense de seguridad en Asia. Se comprometió a ayudar a desarrollar las
capacidades militares de la India y a colaborar en la producción conjunta de “artículos” de defensa de alta tecnología. Panetta fue el quinto secretario del gabinete de Obama en visitar
la India este año. El mensaje que todos llevaron es que, para Estados Unidos, la India será la relación más importante del siglo XXI.


http://www.voltairenet.org/article175708.html


 
de telesur

 


Estados Unidos aumenta venta de armas en convenio con India


 


EE.UU ha incrementado en ocho mil millones de dólares la venta de armas a India en últimos cinco años.
(Foto: Archivo


 


El secretario de Estado adjunto para asuntos político-militares de EE.UU. afirmó que el país ha
aumentado e unos ocho mil millones de dólares la venta de armas a la India en los últimos cinco años y espera incrementar esta cantidad en los próximos dos.


 


 


 


El secretario de Estado adjunto para asuntos político-militares de Estados Unidos (EE.UU.), Andrew Shapiro, afirmó este sábado que en los últimos cinco
años el país del norte ha aumentado de casi cero a más de unos ocho mil millones de dólares la venta de armas a la India.


 
 

En una cita que hiciera la revista Times de la India, Shapiro, que estos alrededor de ocho mil millones de dólares que ha ganado EE.UU. en la actualidad por la venta de armas al país asiático
podría incrementarse aún más en los próximos dos años.


 


El secretario adjunto se lamentó de que a su país se le haya ido de las manos la venta a Nueva Delhi, de aviones caza, la cuál consiguió Francia con su naves Rafale.


 


No obstante, Shapiro señaló que las gestiones que emprende en India el subsecretario de Defensa Ashton Carter deben generar "un ritmo cada vez mayor del comercio militar" entre ambos países.


 


Sobre esto, aclaró que ''no precisó, empero, el posible monto de esas operaciones ni la naturaleza del equipamiento bajo negociaciones''.


Estados Unidos, uno de los mayores vendedores de armamento en el mundo, está ansioso de aumentar la venta de armas a la India, especialmente
luego de que en los últimos años ha visto disminuidos los ingresos por este rubro tras experimentar una gran bonanza por las guerras de Irak y Afganistán.


 
 

La India planea gastar alrededor de 100 mil millones de dólares durante la próxima década a fin de
modernizar su armamento, una buena parte del cual lo compró a la antigua Unión Soviética.


 


teleSUR - Prensa latina - La información /jl - GP


 


 

arlette 04/16/2013 04:55


Un daño
irreparable


Raúl
Zibechi La Jornada

Mientras el gobierno de Bolivia nacionalizaba los hidrocarburos, el presidente de Uruguay anunciaba en Washington la salida del Mecado Común del Sur (Mercosur), sumiendo a la más importante
alianza regional en una crisis casi terminal de la que resultará muy difícil salir: las relaciones entre sus presidentes se han erosionado y la desconfianza ocupa ahora el lugar de la necesaria
solidaridad.
Tabaré Vázquez fue contundente. Dos días antes de su entrevista con George W. Bush anunció su intención de "desligarse como miembro pleno del Mercosur" con el objetivo de concretar acuerdos
comerciales con la superpotencia para ganar mercados para las exportaciones primarias de Uruguay. Además, y pese a que los ambientalistas argentinos despejaron el bloqueo del principal puente
internacional, adelantó que seguirá adelante con las denuncias ante los organismos internacionales por "el daño provocado por las protestas contra las plantas de celulosa". Apenas difundida la
noticia, miembros del gabinete uruguayo desmintieron la eventualidad de una ruptura del Mercosur y voceros del propio Vázquez matizaron sus afirmaciones.
Sin embargo, los desmentidos no son creíbles, toda vez que Vázquez ha forjado todo un estilo de ambigüedades y vaivenes, afirmaciones contradictorias luego negadas por sus voceros.
Mes y medio atrás, en Caracas, aseguró en tono tajante, junto a Hugo Chávez, que Uruguay no firmará un TLC con Estados Unidos. La semana pasada, con el presidente Fox, en México, dijo lo
contrario. Uruguay no puede pretender que un acuerdo con Washington sea recibido sin más por sus vecinos. Más aún cuando Vázquez sostiene que se trata de buscar "una nueva inserción de Uruguay en
el mundo" y asegura que su objetivo es "liberar al Uruguay" de los problemas que le acarrea el Mercosur.
Los objetivos y el lugar donde fueron planteados, en medio de reuniones con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo, no son de recibo cuando la región atraviesa
una coyuntura que puede suponer un viraje de larga duración respecto a la tradicional dependencia de Estados Unidos y los organismos financieros.
En efecto, el litigio entre Argentina y Uruguay por las plantas de celulosa está en camino de resolverse. Los ambientalistas de la Asamblea de Gualeguaychú despejaron la ruta y levantaron el
corte del puente internacional, principal argumento del gobierno uruguayo para mantener las espadas en alto. Ahora el diferendo se ventilará en instituciones internacionales, ya que Néstor
Kirchner decidió presentar un reclamo ante el Tribunal de La Haya, que había condicionado a que los vecinos levantaran el bloqueo.
Los 100 mil manifestantes que desbordaron las inmediaciones del puente el pasado domingo, son fiel testimonio del potente rechazo y del masivo apoyo con que cuentan los ambientalistas. La forma
democrática y horizontal con que funciona la asamblea, a la que acuden miles de vecinos, capaces de debatir y acordar durante horas, fue reconocida hasta por la derecha argentina.
La incapacidad de negociar y el apego de Vázquez a los acuerdos con megaempresas de celulosa pudo más, sin embargo, que la movilización social. Estamos ante un triunfo de las multinacionales y
una derrota de la movilización social, en la cual un gobierno que se proclama de izquierda jugó un papel decisivo.
El grave momento que atraviesa la región requiere grandeza. Todo indica que se están desdibujando los alineamientos tradicionales y están emergiendo otros. El eje Cuba-Venezuela-Bolivia es ya una
realidad, tanto en el terreno político como en la cooperación económica.
Por otro lado, parece insinuarse otro eje "estabilizador" conformado básicamente por Brasil, Chile y Uruguay, con buenas relaciones con Washington, los organismos financieros internacionales y
las grandes empresas. El papel de Argentina parece aún incierto, ya que si bien necesita mantener su sólida alianza con Brasil, comparte con el eje "bolivariano" sus raíces afincadas en la
profunda movilización y revuelta popular, que marca límites a cualquier gobierno. No era en absoluto absurda ni irreal la política de la administración Bush -expresada de modo directo por
Condoleezza Rice- de apostar a Brasil como el gran estabilizador de la convulsionada región.
El gobierno de Lula ha adoptado una posición apaciguadora ante la nacionalización de los hidrocarburos por el gobierno de Evo Morales. Un medido comunicado oficial aplacó la ira del presidente de
Petrobras y reconoció el derecho de Bolivia de controlar la comercialización, transporte e industrialización de los hidrocarburos "como acto inherente a su soberanía". Pero hay contradicciones
insoslayables.
Brasil depende en un 50 por ciento del gas boliviano; 75 por ciento del gas consumido en Sao Paulo, corazón de la industria de la décima potencia industrial del mundo, proviene de Bolivia. Como
contrapartida, Petrobras produce 15 por ciento del producto interno bruto boliviano y son brasileños los que cultivan 30 por ciento de la soya en el separatista departamento de Santa Cruz. Lula
moderó sus impulsos, pero todos los testimonios dan cuenta de su perplejidad ante el sorpresivo anuncio de Evo.
Síntoma de los nuevos tiempos, Lula, Kirchner, Evo y Chávez se reunieron para ver cómo seguir adelante y, sobre todo, para debatir el precio del gas que será uno de los ejes de la nueva política
boliviana.
El daño irreparable infligido al Mercosur, que hasta hace un año parecía en condiciones de expandirse incluyendo a Bolivia y Venezuela, puede ser ahora el punto de partida de otra integración
anclada en los hidrocarburos y en sociedades movilizadas. Sin embargo, tampoco es el momento de echar las campanas al vuelo. Hay demasiadas contradicciones sobre la mesa. Brasil sigue apostando
al IIRSA, integración destinada a facilitar el flujo de mercancías Pacífico-Atlántico acorde con las necesidades actuales del comercio global digitado por las multinacionales. Un test decisivo
será el proyectado Gasoducto del Sur: si se concreta será la primera gran obra Norte-Sur, orientada a comunicar a los países de la región a contramano de las expectativas de los mercados.

Fuente: lafogata.org

arlette 04/16/2013 02:53


ENTIENDEN AHORA MI CRITCA AL BRICC....


El interés de China en Brasil se manifiesta en otros sectores claves para garantizar su voracidad de materias primas como la soja y la minería de
hierro.


Actualmente es el principal socio comercial de Brasil
 

COSIPLAN (Consejo Suramericano de Infraestructura y Planificación de la UNASUR)
 

 


La UNASUR ha creado este consejo para monitorear la concreción de las obras, poniendo mayor énfasis en algunas (poco más de 30) de las más de 500 que
preveía el IIRSA (cabe aclarar que muchas ya fueron concluidas).


Aunque aseguran desde los gobiernos latinoamericanos que el antiguo proyecto impulsado por Estados Unidos no tiene nada que ver con el espíritu del COSIPLAN, la
intención de promover las actividades extractivas sigue siendo el corazón del proyecto.


Aplicación de una política de Estado a escala sudamericana empalma con las políticas de Estado de los miembros del BRIC (Brasil,
Rusia, India y China)"
  

Un BID tradicionalmente ligado a los Estados Unidos y hoy socio del superbanco chino EXIMBANK (Export-Import
Bank).


Y un BNDES que siempre ha impulsado la industria brasilera pero que en el Brasil de hoy tiene otro rol, el de permitir el abastecimiento de una nueva industria a lo
BRIC


. Una industria que fagocita todos los recursos y que, de ser posible, lo hace al menor precio.
 

Por lo tanto, el BRIC actúa dirigiendo el proceso latinoamericano hacia un voraz extractivismo que satisfaga sus
necesidades al menor costo.


Ya sea a través de su cara visible en América Latina (Brasil) o de su nuevo testaferro (BID), el proceso estará direccionado por estos intereses.


 El otrora plan yanqui volvió con rasgos orientales y con más fuerza.
 

La promoción de la actividad interna de la región que suscita Brasil se entiende sólo si se
considera a Brasil por fuera del resto de los países de la región.


 


 


leer


 


 


 


 
http://www.lafogata.org/zibechi/zibechi_14-1.htm  

 


 


 


 


http://www.lafogata.org/003latino/latino8/ur_priv.htm  


 
 

 


 

arlette 04/16/2013 02:18


Raúl Zibechi sos un grande...felicitaciones

arlette 04/16/2013 02:17


Lula es el embajador de las multinacionales brasileñas, casi todas con fuertes lazos con el Estado, ya sea porque se les concesionan gigantescas obras o porque la
alianza estatal-


 sindical tiene un peso decisivo en ellas. Vale, la segunda minera del mundo, es controlada por el fondo de pensiones del estatal Banco do Brasil, hegemonizado
por el Gobierno y el sindicato bancario. Lo mismo sucede con otras grandes empresas.


Lo que resulta penoso es comprobar cómo discursos nobles que hablan de los derechos de los trabajadores y de la integración regional, son usados para lubricar
negocios que perjudican a los propios trabajadores, destruyen la naturaleza y sólo benefician a un puñado de grandes empresarios que crecieron a la sombra de una de las peores dictaduras
militares de este continente.


7/4/2013