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El polvorín

Resurge el anarquismo en Puerto Rico

10 Octubre 2010 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica


 
La Accion Libertaria en marcha contra el gobierno

 

Texto: Joel Cintró Arbasetti
Foto: Alexandra Sierra

Un colectivo anarquista marchó durante la manifestación que tuvo lugar el pasado 18 de julio de 2010, cuando miles de manifestantes se movilizaron a protestar contra el gobierno.

Para parte de quienes estuvimos presente fue la primera vez que vimos un grupo de anarquistas constituidos en colectivo, marchando junto a la multitud, enarbolando su bandera rojinegra y desplegando una llamativa pancarta donde pudimos leer su nombre:

La Acción Libertaria.

Desde el año pasado y en el transcurso de éste, en diferentes locales de Río Piedras se vieron hojas que anunciaban charlas sobre anarquismo. También en algunas manifestaciones de protesta se podía ver un solitario individuo enarbolar la bandera o cuando más, dos o tres marchantes la acompañaban.

El anarquismo después de la huelga

No es casualidad que el grupo anarquista La Acción Libertaria se haya formado luego del proceso huelgario de la Universidad de Puerto Rico. Durante ese proceso estudiantes simpatizantes del anarquismo en el recinto de Río Piedras se encargaron de sostener charlas, formales e informales, sobre el tema. También se presentaron películas y algunos libros sobre anarquismo circularon de mano en mano.

Además, la forma horizontal de organización y el énfasis en la democracia participativa que se promovió durante todo el proceso, así como la autogestión y la falta de un ente central que diera dirección (órdenes) al movimiento estudiantil, son características cercanas a la filosofía anarquista que de alguna manera u otra se pusieron en práctica tras los portones de la universidad tomada. Está claro que la huelga no fue una “huelga anarquista”, pero sí que se pusieron en práctica, de forma consciente o inconsciente, muchas de sus ideas y que este hecho ayudó a la consolidación del colectivo.

Con la formación de La Acción Libertaria, grupo compuesto por estudiantes de la UPR y de otras instituciones universitarias, surge una nueva alternativa de lucha social, una mina ideológica y filosófica que en Puerto Rico aun no ha sido explotada.

No obstante, el ideal anarquista, como toda filosofía política esbozada en la era industrial del siglo XIX, se enfrenta al reto de adecuarse a la realidad local y encontrar su pertinencia en el contexto posindustrial que hoy se vive.

Otro escollo para el anarquismo: la desinformación local respecto a esta filosofía y la tergiversación histórica de la que ha sido víctima la palabra anarquía.

La problemática sobre la desinformación o la falta de atención hacia esta filosofía fue abordada recientemente por varios miembros del Colectivo que fueron invitados a participar en Agenda de hoy, programa radial de la periodista Norma Valles en Radio Universidad de Puerto Rico. Allí las y los activistas cuestionaron el hecho de que incluso dentro de cursos de historia, sociología y filosofía de las universidades del país, donde se discuten textos como el Manifiesto Comunista de Karl Marx, se pase por alto el tema del anarquismo.

Pero el hecho mismo de que se haya dado esta discusión, que tuvo lugar a las cuatro de la tarde por las ondas radiales del 89.7 F.M, señala que la información sobre el anarquismo ha comenzado de nuevo a difundirse.

¿Qué es el anarquismo?

 

Para tratar de explicar brevemente lo que es el anarquismo, parece ser útil primero decir lo que no es. Para esto me serviré de las palabras que el filósofo Ángel Cappelletti utilizó en su libro La ideología anarquista:

“Anarquismo” no significa en modo alguno ausencia de orden o de organización. Los pensadores anarquistas, desde Proudhon, opusieron el orden inmanente, surgido de la vida mismas de la sociedad, de la actividad humana y del trabajo, al orden trascendente, externo, impuesto desde afuera por la fuerza física, económica o intelectual. El primero, que es no solo el único autentico sino también el único sólido y duradero, supone la supresión del segundo, falaz y esencialmente inestable.

Cappelletti continúa diciendo que nadie o casi nadie ha desconocido la necesidad de una organización; “todos los anarquistas, sin excepción, se han pronunciado contra cualquier organización artificiosa, impuesta y, sobre todo, vertical”.
“Anarquismo” no quiere decir tampoco negación de todo poder y de toda autoridad: quiere decir únicamente negación del poder permanente y de la autoridad instituida o, en otras palabras, negación del Estado.

En una palabra, los anarquistas no niegan el poder sino ese coagulo de poder que se denomina Estado. Tratan de que el gobierno, como poder político trascendente, se haga inmanente, disolviéndose en la sociedad.

Tenemos entonces que el anarquismo es una filosofía social, una ideología y un movimiento político o anti-político.

El ideal supremo del anarquismo es la libertad, la cual dicen sólo será alcanzada a través de una revolución que disuelva las clases sociales y a la vez destruya o haga desaparecer por completo al Estado.

Cappeletti explica que dentro del anarquismo hay distintas vertientes, las cuales proponen diversas formas de reorganización política-económica basadas en el socialismo como lo son el mutualismo, el cooperativismo y el comunismo.

Hay vertientes del socialismo libertario que se caracterizan por su anti-dogmatismo: promueven la experimentación y no descartan la convergencia de distintos modos de reorganización social, siempre y cuando no se basen en el centralismo estatal, siempre que no requieran la explotación de una persona por otra.

Los anarquistas, a diferencia de los marxistas, no creen en la toma del poder, no creen en la dictadura del proletariado. Para los anarquistas la destrucción del Estado debe darse junto con la revolución y no después, para así evitar el autoritarismo y el ascenso de una nueva clase social al poder, como sucedió en la Unión Soviética, en Cuba, China y Corea del Norte.

Lo que proponen los anarquistas es la autogestión comunitaria y el federalismo autónomo y libertario, organizado horizontal y democráticamente, sin un eje central que concentre el poder.

Según el primer boletín del colectivo La Acción Libertaria,

el anarquismo, más que una ideología, es una filosofía política y una forma de vida; un anhelo por la libertad que ilumina a los seres humanos a recuperar su característica existencial y natural de entes libres.


El anarquismo en Puerto Rico

El anarquismo, también llamado socialismo libertario, no ha sido inexistente en Puerto Rico. Rubén Dávila Santiago, en su libro El derribo de las murallas, orígenes intelectuales del socialismo en Puerto Rico, menciona que en la Isla, el socialismo libertario constituye la primera expresión ideológica del socialismo.

Según Jorell, miembro de Acción Libertaria y vocalista la banda punk Anti-Sociales, durante la huelga del periódico El Mundo hubo una activa participación de la Unión de Socialistas Libertarios. Jorell, quien lleva un año investigando el tema del anarquismo en Puerto Rico, apunta también que paralelamente existía, dentro del contexto de la Universidad de Puerto Rico, otros dos grupos de tendencia libertaria como lo era el Taller Libertario Luisa Capetillo y el Círculo de Estudios Alicia. También mencionó que a principios de siglo XX en Puerto Rico existió una gran producción literaria, periodística y de propaganda con intelectuales orgánicos como Venancio Cruz, José Juan López, Ángel Ma. Dieppa y Juan Vilar.

Antes de que llegara a América, al anarquismo se le había dado forma en la Europa del siglo XIX. Su sistematización como filosofía se debe a Pierre-Joseph Proudhon. Los principales representantes de esa primera época del anarquismo fueron Proudhon, Mijaíl Bakunin y Piotr Kropotkin.

Pierre-Joseph Proudhon y sus hijos por Gustave Courbet, 1865
 
 
 
 
 
Durante esa época el anarquismo tuvo gran influencia en importantes movimientos sociales como fueron la Comuna de Paris y en las discusiones de la Asociación Internacional de Trabajadores donde se dio la escisión entre Marxistas y Bakunistas.

En el siglo XX, además del surgimiento de nuevos pensadores como Erico Malatesta, el anarquismo ejerció gran impacto en la guerra civil española donde la Confederación Nacional de Trabajo (CNT), unión de sindicatos autónomos de ideología anarcosindicalista, fue uno de los más importantes combatientes contra el fascismo.

 

Las manifestaciones culturales y musicales no han estado exentas de la influencia anarquista. A finales de los años 70 del siglo XX la subcultura punk se sirve de parte del ideal anarquista para crear un estilo de vida que cambió de forma radical las escenas musicales urbanas. A esto se añade una gran producción artística, literaria y cinematográfica que se centra en el anarquismo.

Estas son sólo algunas viñetas de la historia del anarquismo, historia obviamente mucho más rica y extensa que de ninguna manera puede ser abordada en este artículo. Aquí sólo busco documentar y contextualizar el surgimiento de un grupo anarquista en Puerto Rico.


 

 
El resurgir anarquista a nivel internacional

Con el advenimiento del neoliberalismo en los años 90, el anarquismo vuelve a tomar auge como filosofía y práctica contestataria.

Eric Kerl, en un

artículo publicado en la revista International Socialist Review (edición julio-agosto de 2010), dice que el crecimiento del neoliberalismo y de su contraparte, la resistencia global, han tenido un efecto profundo en el anarquismo a nivel internacional.

A su vez Kerl menciona que el levantamiento Zapatista marca el comienzo de una lucha mundial contra los excesos del capitalismo global. Kerl también cita a Staughton Lynd quien en su libro Wobblies and Zapatistas señala que el “nuevo movimiento” llegó primero con “la aparición pentecostal de los Zapatistas en 1994”.

Las políticas neoliberales y su impacto global provocaron otro importante evento en el último año del milenio: la protesta multisectorial que tuvo lugar en Seattle contra la reunión de la Organización Mundial de Comercio, la cual tuvo una gran importancia para el revival anarquista. Allí se pusieron en práctica tácticas de resistencia callejera que se han reproducido en otras partes del mundo contra las reuniones del G-20 y los países avanzados, como sucedió recientemente en Londres, en el Estado de Pittsburgh en Estados Unidos y en Canadá.

Desde Grecia, los medios internacionales no han dejado de transmitir imágenes de protestas callejeras donde se ven los llamados Black Blocs, grupos de civiles vestidos de negro y con indumentaria de protección que enfrentan directamente a la policía. Dichos grupos siempre han sido identificados por los medios internacionales como “grupos de anarquistas que se desvían de la manifestación pacífica”.

Algunas de estas manifestaciones recientes que han sido vinculadas con el anarquismo, tanto por la prensa liberal como por la de izquierda, se han dado de forma espontánea pero no siempre en el vacío. A ellas también subyacen algunos textos que han sido de gran influencia teórica.

El lingüista Noam Chomsky tal vez sea el más reconocido de los escritores que se identifican con el anarquismo, en el caso de Chomsky específicamente con la vertiente del llamado anarco-sindicalismo. Pero otros autores, aunque no se identifican directamente con esta filosofía, también han sido tomados en consideración por los grupos e individuos a fines con el anarquismo. Eric Kerl menciona que la publicación de nuevas teorías políticas como las expuestas por Michael Hardt y Antonio Negri en sus libros Imperio y Multitud, han ayudado al fermento de un “anarquismo contemporáneo”.

Así también, en Europa, ya casi finalizando la primera década del 2000, apareció un texto titulado

La Insurrección que Viene, firmado por El Comité Invisible. Dicho texto, originalmente escrito en francés, se propagó rápidamente por el Internet. En el mismo se expone una crítica voraz tanto al capitalismo avanzado como a las fuerzas sociales que dicen enfrentarlo. El texto discurre también sobre ideas de autogestión y no se descartan acciones como el sabotaje y la ocupación de propiedad privada, pero nunca la toma del poder. Este escrito tuvo un impacto tal que en cierto momento fue declarado ilegal en Francia y hasta hubo arrestos vinculados con su redacción.

En Puerto Rico el Colectivo la Vorágine, grupo de presencia eminentemente virtual, ha producido textos críticos desvinculados de la retorica y de las propuestas de los grupos de izquierda tradicional. En uno de esos escritos, titulado

Carta a la sociedad: tiempos de sublevación, el colectivo propone: una sociedad verdaderamente libre donde la cooperación, la ayuda mutua y la solidaridad sean los paradigmas regentes. Queremos un Puerto Rico que piense más allá del derecho y el Estado, que piense en términos del amor y el compromiso mutuo. Mientras el Estado (liberal-burgués) promueve la división y la represión, el dominio de una oligarquía excluyente sólo nos lleva a más tragedias como la del 21 de agosto. La sociedad situacionista antropofágica es una en la que todas y todos colaboramos con respeto y responsabilidad con la meta de alterar sustancialmente las estructuras jerárquicas del liberalismo y del capital.

 De lo antes expuesto se pude desprender que la globalización y el neoliberalismo, con su consecuente homogenización económica y cultural, la deslegitimación y banalización de la retórica y algunas estrategias de lucha de la izquierda marxista tradicional, así como su estancamiento teórico; ha dado lugar a movimientos sociales descentralizados donde el anarquismo ha encontrado terreno fértil para implementar sus ideas.

A nivel local, la huelga estudiantil de la Universidad de Puerto Rico, propulsó el encuentro de grupos que llevaban años estudiando esta filosofía y de otros que se toparon con ella en la práctica huelguista, dando paso a que lo que antes fuera un grupo de estudios adviniera a conformar un colectivo de acción política.

 

Visto en: http://post-data-post.blogspot.com/

http://semillaslibertarias.blogspot.com

 

Tomado de Alasbarricadas.org

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